Quiénes Somos
22/02/2010
Foro Social Mundial 2010
 
 
CGTB denuncia guerra cambial promovida por el gobierno de los EUA y propone valorización del mercado interno
Durante el Foro Social Mundial que tuvo lugar en enero, en Puerto Alegre, las centrales sindicales internacionales y nacionales realizaron el Seminario “Crisis Global, Trabajo Decente y Pacto Mundial por el Empleo”.

La secretaria de Relaciones Internacionales de la CGTB, Maria Pimentel, compuso la mesa de apertura del evento con el representante de la Federación Sindical Mundial - FSM, Hugo Bosca; de la Confederación Sindical de los Trabajadores de las Américas - CSA, Rafael Freire; el presidente de la UGT, Ricardo Patah; el secretario-general de la CUT, Quintino Severo; el secretario-general de la Fuerza Sindical, Juruna; el secretario-general de la NCST, Walter Souza; el presidente de la CTB-RS, Guiomar Vidor.

Hugo Bosca, del PIT-CNT del Uruguay, saludó en nombre de la FSM a todos los presentes y elogió la unidad de las centrales que está se forjando en el Brasil. “La unidad es hoy una cuestión fundamental para que los trabajadores podamos enfrentar victoriosamente la crisis”, afirmó Hugo, saludando “la brillante iniciativa de las centrales brasileñas en realizar en 2010 una nueva Conferencia de las Clases Trabajadoras, CONCLAT, que es, sin duda, un gran avance en la consolidación de la unidad sindical en el Brasil y en América Latina”.

En el panel “La Crisis Global y Desafíos para el Movimiento Sindical” participaron: Maria Pimentel, secretaria de Relaciones Internacionales de la CGTB, Artur Henrique - presidente de la CUT, Nivaldo Santana - vice-presidente de la CTB.

En su presentación, Maria afirmó que “la crisis global fue provocada exactamente por la relajación del control público y estatal sobre los monopolios, permitiendo así que los grandes monopolios buscasen lucros estratosféricos mientras la capacidad de consumo se desmoronaba con el corte generalizado de los salarios y de los derechos. Resultado: mientras US$ 500 trillones circulaban en la especulación de capitales, de alimentos y materias-primas, el PIB mundial mal llegaba a US$ 60 trillones”.

La salida de la crisis para los EUA es seguir con esa misma política que generó la crisis, alertó Maria, agregando que “mientras allá el desempleo supera 17,5% - más de 27 millones de trabajadores -, y sigue aumentando, el gobierno norteamericano inyectó más de 23 trillones de dólares en el sistema financiero. Con esos dólares, emitidos sin ningún lastro y a tasas de interés en torno de cero, ellos triplicaron la cantidad de dólares circulantes por el mundo. Con ese incentivo a la especulación, el gobierno norteamericano está estimulando la guerra fiscal en países con tasa de interés más alta, subsidiando la ‘compra’ de empresas nacionales, saqueando así a los activos de los países en desarrollo, además de corroer el cambio y las exportaciones”, subrayó.

“En 2009, según el informe del BC, entraron en el Brasil más de 46 mil millones de dólares de dinero puramente especulativo, y más de 52 mil millones de dólares fueron remitidos para el exterior” informó, asegurando que “el año pasado, en el auge de la crisis internacional, el señor Meirelles, funcionario del Banco de Boston que ocupa la presidencia de nuestro BC, sólo no continuó elevando las tasas de interés porque las centrales sindicales realizaron manifestaciones para exigir la caída de los intereses”. Hoy, la tasa de interés en el Brasil está en 8,75%, que es una tasa muy elevada, cuando la media internacional es de 1,5%, pero el BC está queriendo aumentarla para 11,25%, beneficiando todavía más a los bancos extranjeros. Las centrales precisarán volver a las calles para impedir esa barbaridad.

“Lo que permitió que el Brasil no se atascase en la crisis fue la política del gobierno Lula que valorizó el mercado interno con el reajuste del salario mínimo, la generación de empleos con el Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC) y los programas sociales como, el Bolsa Familia”.

Maria reveló que el crecimiento del Brasil en 2009 se quedó en torno de ½ %, y analizó que si estuviésemos en la era de FHC, el desastre habría sido mayor, bien abajo de cero. “Pero podríamos haber tenido un mejor desempeño. China, que desvalorizó su moneda en relación al dólar, impidió la guerra fiscal norteamericana e invirtió pesado en infraestructura, creció 9% en 2009. La India, invirtiendo también en la producción y en el mercado interno creció 6%.

Compañeros,
“Vivimos un momento excepcional en América Latina y particularmente en el Brasil”, afirmó Maria añadiendo: “Descubrimos el petróleo de la camada del pré-sal que deberá producir por lo menos 100 mil millones de barriles que, sumados a las actuales reservas de 14 mil millones, hará del Brasil uno de los 4 mayores productores del mundo. Para que se tenga una idea, las reservas norteamericanas son de 30 mil millones de barriles y ellos gastan 10 mil millones de barriles por año. El Presidente Lula ya envió al Congreso una nueva reglamentación para la explotación de este petróleo. Debemos impedir la presencia de los carteles internacionales de petróleo, para garantizar que nuestra Petrobrás sea la única explotadora de esta riqueza”.

“Otra definición estratégica que está en juego en este momento es la universalización de la Internet de banda larga que, por el proyecto del Ministerio de la Casa Civil, deberá ser implantada por nuestra estatal, la Telebrás. Nuestra lucha en esa cuestión es con las multinacionales de telecomunicaciones, que se implantaron en el Brasil con las privatizaciones de FHC, hechas con recursos públicos, pero que no realizaron el servicio que se comprometieron, sino que multiplicaron enormemente sus ganancias con la cobranza de precios exorbitantes. Las centrales sindicales tienen que apoyar ese proyecto de nuestra Telebrás”, prosiguió.

Y concluyó afirmando que “es fundamental que las centrales sindicales, además de las movilizaciones por la reducción de la jornada para 40 horas, luchen para que otras medidas que valoricen nuestro mercado interno sea tomadas: nuestros bancos públicos, como el BNDES, tienen que parar de financiar multinacionales, que envían sus lucros para el exterior (52 mil millones de dólares en 2009), pasan a importar materia prima y demás insumos, aumentando el desempleo en nuestro país y desequilibrando nuestra balanza comercial. La gran unidad de las centrales sindicales brasileñas ya garantizó importantes conquistas. Tenemos que ampliar nuestras movilizaciones para ampliar los cambios promovidos por el gobierno del presidente Lula, garantizando que nuestro desarrollo sea efectivamente basado en el mercado y la producción interna”.
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